Por lo general no. El poder del mantra reside en la motivación o la razón por la que practicas el mantra. Hay una historia mitológica en este sentido, Nagarjuna, un gran maestro, una vez durante sus viajes se encontró con una viuda muy amable y generosa. La bendijo con el mantra de la diosa Chandi, la mujer no era muy educada en sánscrito y no podía pronunciar el mantra correctamente. El mantra contiene OM! CALE, CULE, CUNDI SVAHA ella sustituyó el sonido c con un sonido dh. Pero la mujer tenía una motivación pura: usar el mantra para ayudar a las personas.
Muchos años pasaron y la mujer continuó sus meditaciones con el mantra defectuoso. Un año, una terrible hambruna azotó el pueblo y la gente comenzó a morir de hambre. Esta mujer ayudó al mayor número posible, pero incluso sus recursos se agotaron. Ella reza a Chandi para que venga a ayudar y Chandi sí viene. Chandi le ordena a la mujer que hierva rocas en agua y cante sus oraciones. Esto se hizo y las rocas se convirtieron en ñame que ella podía alimentar a la gente.
Esta historia es definitivamente un producto de ficción, pero aún se transmite el énfasis en la motivación y la concentración sobre la corrección.