¿Cómo se hace creer a la gente en los ilusorios mundos del Cielo y el Infierno?

¿Cómo puedes consolar a alguien que no tiene esperanza en la vida? ¿Cómo puedes hacer que la gente se sienta mejor consigo misma? ¿Cómo puedes atraer a las personas para que sean recompensados ​​cuando se sacrifiquen? ¿Cómo puedes hacer creer a la gente que todo lo injusto en este mundo es muy insignificante? ¿Cómo puedes consolar a las personas que están tan seguras de que serán explotadas para toda su vida? ¿Cómo puedes hacer que la gente rinda cuentas? ¿Miedo y cautela? ¿Cómo puedes demostrarle a alguien que la justicia siempre prevalece? La respuesta a todas estas preguntas radica en el concepto del cielo y el infierno. El cielo es puerta de entrada. Un escape de la realidad. Las personas se frustran tanto cuando no son recompensadas por hechos que creen que son buenos. Entonces les dices que hay un cielo donde cada buena acción es recompensada. Alguien no quiere dejar algo que ama, diles que estas cosas son insignificantes. El cielo tiene algo más emocionante para ellos. La idea del cielo es alivio y escape. Así es el infierno. Hay momentos en que la gente quiere hacer cosas que la sociedad no quiere que hagan. Entonces les das una imagen aterradora del infierno. Se le ha hecho algo injusto a alguien que usted le dice que se rectificará. Quien les haya hecho esto será castigado. Da alivio y esperanza. En pocas palabras, el cielo y el infierno son herramientas psicológicas para hacer que las personas se sientan mejor consigo mismas y para escapar de la realidad. También es una herramienta efectiva para controlar y manipular a las personas. Espero que esto responda a su pregunta.