Una pregunta fascinante. La renuencia a “numerar” a las personas proviene de los riesgos implícitos identificados en la Torá: en Bamidbar (Números) se tomaron dos censos principalmente por dos razones: impuestos y preparación para la guerra. Ninguna de las ocasiones fue motivo de celebración. Por otro lado, la identificación de las personas por su nombre es extremadamente importante en el judaísmo, porque es solo por el nombre que se nos reconoce como valiosos.
Entonces, en el caso de “numerar” personas para eventos deportivos, realmente hemos usado los símbolos numéricos como nombres, no con el propósito de contar. Sugeriría que esto es completamente diferente y realmente no plantea un problema. Sin embargo, uno ciertamente podría entender la renuencia a numerar dada la terrible experiencia con los nazis, que no solo contaban a las personas para contar sino también para deshumanizarlos, para eliminar su nombre.
No conozco ninguna prohibición moderna de numerar atletas con el propósito de identificación, aunque sigo con la tradición de no contar a las personas directamente para verificar si hay un minyan.