¿Están vacías todas las filosofías? Pablo tiene en mente filosofías sistemáticas (es decir, platonismo) que representan el mundo contrario a la representación cristiana. Por ejemplo, la materia y el cuerpo no son malos. El mundo no fue creado por un demiurgo. El alma no está “atrapada” por el cuerpo, sino que pertenece allí. El mundo externo es real (contrario a los solipsistas y escépticos). Dios no es impersonal o inalcanzable, sino personal e interviniente. Hubo muchas herejías, incluso en los días de Pablo, que corrompían la enseñanza apostólica al sincretizar el cristianismo con las ideas filosóficas predominantes. Los gnósticos, particularmente los docetistas, pueden estar en mente aquí.
No se habla en contra de la filosofía como si fuera ipso facto falaz, porque Pablo tenía una educación helenística-romana lo suficientemente buena como para relacionarse con filósofos reales en el Areópago en Hechos. Pablo está hablando de escuelas filosóficas particulares y no de la filosofía como una disciplina distinta.