La ciencia se basa en la evidencia y en una forma muy estricta de garantizar la objetividad.
Una gran parte de las creencias espirituales son creencias puras no comprobables, o principalmente filosofía de la vida. Solo los que interfieren con las propiedades o hechos del material entran en el alcance de la capacidad de prueba. Hasta ahora, ningún reclamo de “milagro” o “paranormal” ha tenido éxito en una prueba.
No todas las opiniones y creencias son comprobables. Aún así, esto plantea otra pregunta: ¿cómo se convence la gente de algo para lo que no hay evidencia alguna? Los hábitos sociales o históricos son una razón común, la capacidad humana de autoengañarse a sí mismo (numerosas percepciones y sesgos de razonamiento) es otra, los problemas psicológicos (querer que nuestros sueños, preconcepciones y reaseguros sean verdaderos) son otra. ¿Puede haber algo más?